Ajedrez

 


Estoy aprendiedo a jugar mejor el ajedrez, de manera estructurada.

Se comienza con el desarrollo de las piezas menores, peones del medio, o a veces algunos de los laterales según la apertura, luego los caballos y los alfiles.

Se hace enroque, se avanza un poco a la reina y se conectan las torres. 

Todo tiene que estar bien defendido si es posible, e ir avanzando con las piezas menores hacia el campo enemigo, y así, poco a poco, se va abriendo camino para poder matar al monarca contrario.

¿Qué enseñanza aprendo de ésta dinámica del ajedrez?

No menospreciar las cosas pequeñas, ni los pequeños pasos. 

Ser paciente y estratégico. 

Dejarse llevar por el juego según se van dando las cosas. 

Sacar las mejores armas al final, cuando es necesario.

¿Cuáles son mis mejores armas?

Mi reina, mi paz interior; y mis torres, la sabiduría y la virtud.

Y sobre todo, mantener en resguardo al monarca, es decir, la mente y el corazón; no permitir que nada externo lo ataque.

A veces el rey puedo tener una actitud de ataque, a veces las piezas se sacrifican para un bien mayor. 

No hay que sólo ser pasivo, hay que ser dinámico también, y estar dispuestos a hacer ciertos sacrificios para un bien mayor.

Ah! Me olvidaba, en el juego hay que hacer lo posible por ganar el centro del tablero, ello da algo de ventaja.

Igual en la vida, hay que estar centrado en lo más importante; ello para mí es mi espiritualidad y desarrollo personal.

Y como todo juego, a veces se gana y a veces se pierde, pero siempre se aprende.


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