El payasito
Hoy es Halloween, ésta noche los niños y los no tan niños se disfrazan y salen a pedir dulces. Esto me hizo recordar una experiencia personal, que no pasó en Halloween pero que sí tiene que ver con un disfraz. No recuerdo si era el año 2010 o 2011, pero yo tenía fuertes problemas de autoestima. Por esa época había comprado una nariz celeste de payaso en apoyo a Unicef, la cual venía con un estuche de crayones que hasta ahora tengo. En fín, en una ocación para poner a prueba mi autoestima, me puse la nariz de payaso y salí a la calle, recuerdo que incluso fui a pagar la cuenta del teléfono fijo, y allí estaba yo con mi nariz de payaso en medio de una gran cantidad de gente, haciendo cola para pagar el servicio. Pensaba que iba a causar reacciones de risa o incomodidad, pero nadie me dijo nada, ni siquiera una mueca de desaprobación de nadie. Eso me hizo dar cuenta que, no hay que preocuparse realmente por lo que puedan pensar de uno los demás, la mayoría están absortos en su...