Poema: Infancia
En días de sol y risas libres,
la infancia brillaba con sus colores.
Juguetes y videojuegos, una aventura sin fin,
donde la imaginación no conocía límites.
Hadoken y tortugas guerreras, soldados y fontaneros con hongos.
Recuerdo las caricaturas animadas,
que me hacían reír y soñar despierto.
Un conejo gracioso, un gato gris tras de un ratón melindroso.
Los sábados por la mañana, una ritual divertido,
donde las historias de fantasía me transportaban.
La bicicleta, un caballo de hierro,
que me llevaba a explorar el mundo.
El patín, un compañero fiel,
que me enseñó a equilibrar y a volar.
Con las rodillas de rinoceronte, y los cabellos echados al viento.
El fútbol y el béisbol, deportes de reyes,
donde la amistad y el esfuerzo eran los premios.
Un gol más, una ponchada, la tarde y los pájaros revoloteaban.
En el colegio y en el barrio, la diversión era constante,
donde la risa y el juego nos unían como hermanos.
La pega, escondidas, lingo, sagrados juegos con gente brillante.
Pero ahora, la nostalgia me visita,
y recuerdo aquellos días con una sonrisa.
La infancia, un tesoro que siempre llevaré,
donde la inocencia y la diversión fueron mis guías.
Así que cerraré los ojos y recordaré,
aquellos días de sol y risas libres.
Porque la infancia, aunque se vaya,
siempre permanecerá danzando en mi cajón de recuerdos.
Nota: La imagen y en parte éste poema han sido creados por Meta IA a través de descripciones hechas por mí.

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