El propósito

Analizando las principales religiones, y el pensamiento ateo, me doy cuenta que en síntesis todos buscan lo mismo: ser felices y trascender.

Para el cristianismo la meta es el cielo, ello lo logran siguiendo los mandamientos y teniendo fe en Jesús. 

Para el judaísmo es tener fe en Hashem y los mandamientos de la Torá como le fue dado a Moisés, así heredan el Olam habah con el melej mashiaj.

Para los musulmanes es tener fe en Allah y seguir las enseñanzas de Mohamed para poder tener salvación. 

Para los budistas es llegar al Nirvana por medio de seguir el noble octuple sendero.

Para los hindúes es llegar al moksa por medio de la devoción a los dioses y las buenas acciones. 

Para los taoistas es fluir con el Tao siguiendo Wu Wei y así poder llegar a ser inmortal como Lao Tsé. 

Para los confucianos es seguir el camino ético del Cielo según lo enseñó Kong Fu Tzu y así ser hijo del Cielo.

Para los sintoistas es seguir la disciplina y veneración a los ancestros y los kamis para poder ser un espíritu ancestral.

Para los zoroastrianos es seguir la norma moral de Saratrusta por medio de buenos pensamientos, buenas palabras  y buenas acciones, y así heredar el paraíso. 

Para los ateos es ser buena persona por el simple hecho que es lo correcto y así contribuir a la mejora de la sociedad humana y ser recordados por sus obras, como Hawking y Einstein.

En síntesis todos buscan practicar la bondad, el amor, la misericordia, el perdón, la paz.

No todos lo logran, hay mucha gente confundida y desorientada que simplemente vive como sea sin importar si se hacen bien o hacen bien a los demás. Pero sí hay mucha gente buena allá afuera. 

Lo que yo pienso es que mientras uno pueda inclinarse hacia el amor y la paz; y cultivar un paraíso interno sin esperar una recompensa futura, sólo vivir para hacer el bien y ser ejemplo para que los demás también cultiven su paraíso interno.

 

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