Milagros II
En la anterior entrada escribí que en la naturaleza suceden grandes milagros y pregunté ¿Ese poder vendrá de Dios?
Ahora, al leer la Biblia nos encontramos con diversos milagros que Dios realiza por sí solo o mediante sus profetas ¿Serán verdad?
A continuación describo algunos de ellos:
En tiempos de Noé trajo el diluvio lo cuál demostró su gran poder destructor; y salvó a Noé y a su familia.
Con Moisés trajo las 10 plagas a Egipto y partió en dos el mar rojo, salvando así a su pueblo Israel tal como lo prometió que lo haría.
A Sansón lo hizo tan fuerte como Superman pudiendo éste derrotar a cientos de filisteos sólo con una quijada de burro.
A David los hizo poderoso de modo que pudo enfrentarse a un león, un oso y a un gigante y salir victorioso.
A Elías le demostró grandes milagros, fue alimentado por cuervos, multiplicó arina y aceite que duraron mucho tiempo, por medio de él resucitó a un niño, hizo caer fuego del cielo, le hizo correr mucho más rápido que caballos y recorrer varios kilómetros sin cansarse aún siendo viejo, lo hizo volar por los cielos surcando el viento, etc.
A Eliseo también lo hizo poderoso, resucitó dos muertos, curó a un leproso en el río Jordán, etc.
En tiempos de Daniel salvó a los tres hebreos del potente horno de fuego y salvó a Daniel de ser devorado por leones.
De seguro para un lector no creyente todo esto parecerían ser puros mitos, y puede que tengan razón; pero para un creyente éstos relatos le infunden fe y confianza en el Creador.
Meditar en los milagros de la Biblia nos hace ver que Dios siempre está a favor de los que le aman y obedecen sus mandamientos, también da la esperanza de que cuando pasemos por situaciones difíciles él nos ayudará con su infinito poder y misericordia.
En fin, espero que ésta entrada les sea útil. Bendiciones.
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