Propósito de vida sin dios


Parte de mi sombra es agnóstica, por lo que puedo ser empático con ellos y los ateos y aunque no haya la fe en un dios, la vida sí puede tener propósito.

Para explicarlo pongo un ejemplo de la naturaleza ¿Cuál es el propósito de las plantas? Ser fértiles, dar fruto, servir de alimento, ornamento, y dan oxígeno purificando el aire, entre otras cosas...
Siguiendo esa línea ¿cuál es el propósito del ser humano?

El mismo, ser fertil, dar fruto. 

En latín de donde viene la palabra feliz, la palabra felix denota fertilidad.

¿Cómo puedo ser fertil? Yo por ejemplo tengo la vocación de escribir, me gusta hacerlo y con mis escritos y consejos soy fertil porque ayudo a otros (los lectores) con ello. 

Se puede ser fértil con cualquier empleo, oficio, profesión o afición. 

Si bien es cierto un ateo o un agnóstico no tiene fe en un dios, sí puede tener fe en sí mismo; para ello hay que tomarse el trabajo de conocerse a sí mismo con sus defectos y virtudes, aceptarse a uno mismo y amarse apreciando su vida y viéndose como una persona digna y útil para sí misma y para la sociedad. 

Con ese amor propio se puede confiar en uno mismo y empezar a dirigirse en la vida de una manera sabia.

Ahora bien, sino tenemos experiencia para actuar con sabiduría podemos aprender de los errores y aciertos de los demás para poder de alguna manera práctica andar por el camino de la vida. 

Siempre es bueno tener un mentor o mentores sean presenciales o sean por medio de libros o tutoriales, lo importante es tener un modelo o modelos a seguir, no para copiarlos sino para tenerlos como referencia a la hora de tomar decisiones o actuar. 

¿Cómo manejar los problemas?
Para ello también el tener mentor o mentores ayuda mucho, sus consejos nos pueden orientar a resolver un problema. Pero hay problemas que no tienen solución rápida como una enfermedad crónica, la pobreza, vivir bajo un gobierno corrupto, etc. 

Lo que se puede hacer en éstos casos es ser resilientes como los árboles que se doblan frente a un gran viento y se reincorporan; tenemos la capacidad de aguantar duras pruebas, somos guerreros que podemos vencer las adversidades más fuertes; está en nuestros genes.

Desde sus inicios la especie humana ha tenido que luchar por su supervivencia en ambientes hostiles llenos de depredadores y animales gigantes, y hemos prevalecido; hemos domado a todas las bestias, nos hemos adaptado a todos los climas y terrenos, fabricamos herramientas, cultivamos la tierra, somos la especie dominante de éste planeta; pero no por ello vamos a depredarlo, hay que ser consciente y cuidar de nuestro planeta porque de momento es el único que tenemos. 

Al final de todo llega la muerte, el descanso eterno, no hay nada más allá, tal como se apaga una vela del mismo modo nuestra vida se consume y desaparecemos; entonces depende de cada uno tener una vida significativa siendo una persona correcta y útil, sólo así en el lecho de muerte uno se sentirá satisfecho y no se arrepentirá de nada.

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