Poema I
La vida tiene pasteles y tiene ocres, la rueda gira y las aves emigran, todo fluye con el viento, él mismo sopla y las hojas cual aves salen desplegando sus alas, alas llenas de sangre y vida.
No hay silencio más grande que el de una hoja caída en el vasto suelo, no hay mayor silencio que el de una pluma muriendo; el viento es el vehículo y todos danzan sin parar al ritmo de sus cuerdas.
Yo soy esa brisa, yo voy como pluma, como hoja, con el viento, con la acústica revoloteante del día y la nana de la noche.
Es el viento, es la sangre, es el tiempo lo que corre por las venas del eterno.
Comentarios
Publicar un comentario